
En aquel claro imaginario en el que solo él me llevaba, hablábamos diariamente como los buenos amigos que solíamos. Él era mi escape momentáneo, el único que podía sacarme una sonrisa después de una tormenta. Podíamos hablar de mañana, tarde y noche; entre clases, en tiempos de ocio, me acompañaba hasta muy tarde cuando hacia mis tareas.
Él es llamas que se convierten en ceniza cada que vez que se va, que triste. Cenizas en el viento nuestra canción, al oírla siempre recordarlo a él. Es que es inevitable, él es mi Jacob o mejor que él. Pero es ceniza. Ahora es ceniza.
Él me prometió jamás desaparecer, él dijo que me cuidaría, que no habría más pesadillas. Que me acobijaría en sus brazos si tenía frío... que me taparía. Podía jurar que éramos amigos de toda la vida aunque no haya sido así. Siempre adivinándole los pasos y él a mi, mis pensamientos. Él era todo después de un tiempo, ahora es nada. Porque se fue. ¡Se fue a pesar de que lo prometió! Se fue.
¿Pudiera ser un ángel? ¿Sería un ángel? ¿Por qué tanto misterio a su alrededor? Él nunca habla de si, ni de su familia y ¿por qué aun así sentía conocerlo? Ahora que lo pienso siempre viene a reparar piezas dañadas, a darme su mano para que la tome fuertemente y se va. A darme fuerzas para no caerme y así seguir mi camino... ¿será un ángel?
¿Pudiera ser un ángel? ¿Sería un ángel? ¿Por qué tanto misterio a su alrededor? Él nunca habla de si, ni de su familia y ¿por qué aun así sentía conocerlo? Ahora que lo pienso siempre viene a reparar piezas dañadas, a darme su mano para que la tome fuertemente y se va. A darme fuerzas para no caerme y así seguir mi camino... ¿será un ángel?
¡No! Un ángel cumple sus promesas, ¿no es así? Él no se iría esta vez. Lo prometió. Él pudiera parecer un ángel, con su cabello oscuro, corto y lacio. Con vaqueros y playeras, con tenis y unas alas doradas imaginarias a su espalda. Caminando a mi lado por el bosque, contándome historias, aventuras, hablando acerca de la vida. Prometiendo y posponiendo un frapuccino. Él pudiera ser lo más parecido a un ángel y siendo así, cabría la hipótesis de que:
Él es mi ángel, el ángel que no comparto y el ángel que presumo. El ángel que cura y el ángel que mata. El ángel que miente. Mi mejor amigo.